domingo, 17 de julio de 2011

Sembrarán más de 10 mil árboles para arborizar Pampas de San Bartolo en Lurín

Lima, jul. 16 (ANDINA). Más de 10 mil árboles sembrará Sedapal como parte del proyecto Mesías que busca arborizar las Pampas de San Bartolo, en el distrito de Lurín, regándolas con aguas tratadas obtenidas de la planta de tratamiento de aguas residuales ubicada en esa zona.

Como parte de este esfuerzo, un grupo de escolares del colegio Marco Jara Schenone de Lurín, sembraron más de 200 árboles en los terrenos eriazos de la planta de San Bartolo.
La actividad contó con la presencia del ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Juan Sarmiento Soto; el viceministro de Construcción y Saneamiento, Félix Agapito Acosta; el presidente del Directorio de Sedapal, Luis Antonio Isasi Cayo.

Asimismo, estuvieron presentes  el  gerente general de Sedapal, Javier López Rafael; y el gerente general de la empresa Celima, Francisco Secada Paredes.
Actualmente existe un total de 7 mil 500 árboles plantados en 50 hectáreas, donde especies como las casuarinas, molles serranos – molle costeño, eucalipto serrano – eucalipto costeño y huaranguillos, han forestado los terrenos de la planta de San Bartolo, zona que hace poco formaba parte de un inmenso arenal de casi 2 mil hectáreas.

Para el aprovechamiento de estas aguas, se han suscrito convenios de abastecimiento de aguas residuales tratadas con potenciales usuarios, donde se ha establecido en calidad de contraprestación la implementación de los sistemas de riego y de plantaciones a fin de reforestar parte de los terrenos eriazos de las pampas de San Bartolo, que conforman el cordón forestal de la planta de tratamiento.
La planta se construyó dentro de las mil 371 hectáreas que estuvieron reservadas para el desarrollo del Proyecto de Tratamiento y Uso de Aguas Residuales de la zona sur de Lima, llamado también Proyecto Mesías.

El agua residual tratada tiene los nutrientes requeridos para el desarrollo de las especies arbóreas y no requieren la aplicación de nutrientes adicionales para el desarrollo de las mismas.
Esto permite la rápida recuperación de suelos eriazos, favoreciendo la agricultura de la zona que incluso son utilizadas por empresas agroexportadoras de la zona en su producción de exportación.

Su ubicación en medio del desierto responde a la finalidad de irrigar dichos terrenos, y así crear un gran cinturón ecológico que permita capturar gases contaminantes como el dióxido de carbono y así mitigar el impacto del cambio climático.

(FIN) NDP/LZD

Andina